lunes, 15 de febrero de 2016

Cómo ser un buen guitarrista lider




No es necesario ser rapidísimo

Ah, el solo: mi oportunidad de lucirme

Bueno, en algunos casos lo es, pero se trata sobre todo de darle a la canción otra dimensión musical. Los buenos sólos transportan al oyente a otro sitio. El solo de Dave Gilmour en Comfortably Numb atrae la atención aunque en ningún momento es abiertamente “técnico”. Por el contrario, el solo de Eddie Van Halen en Jump  es sencillamente brillante, pero sigue teniendo una dirección musical.

¿Qué quieres decir con dirección musical?

Un solo es como una mini canción. Debe tener una intro, un desarrollo y alcanzar un clímax. La manera más fácil de darle a un solo este tipo de forma es controlar el registro en el que tocas. Básicamente empieza con ideas en un registro más bajo y continúa hasta llegar a las notas más agudas al final. Es muy corriente pero, como con todas las cosas en la vida, es una regla no escrita. Otra cosa que se puede controlar fácilmente es la complejidad rítmica del sólo. No empieces con una brillante serie de semicorcheas; es mejor guardarlas para el clímax del final y empezar utilizando un fraseo menos denso.

¿Qué es el fraseo?

El fraseo es la forma en que se ensartan las ideas. Imagínate que escuchas a alguien que habla continuamente y sin respirar, ¿Cuánto tiempo mantendría tu atención? Cuando conversas, no hablas continuamente. Dejas al oyente un montón de pequeños espacios entre frase y frase en los que hay puntos y comas. En esos espacios, ellos pueden procesar hasta el último detalle de la información que les has dado. Piensa en tu solo en estos términos. Montones de pequeñas pepitas de música que quieres que el oyente digiera.

¿Cuánto espacio debo dejar?

Depende de la situación. Algunos solos tienen que ser muy rápidos, sin duda, pero en general intenta dejar que tu cabeza guié tus manos. Trata de “oír” lo que quieres y evita encerrarte en constantes grupos de notas. Mezcla los ritmos, pero recuerda: el tempo lo es todo en la música. Las líneas con Groove funcionan tan bien como las espectaculares (todos los grandes solistas, sin excepción, saben tocar con muy buen tempo).

¿Cómo puedo mejorar el tempo?

Lo más importante es agarrarse al metrónomo. Practica tocando diferentes subdivisiones como corcheas, semicorcheas y tresillos. Toca una escala ascendente en un tempo y descendente en otro. Una forma más “orgánica” de mejorar el tempo y el fraseo es utilizar la voz. Canta un solo y te darás cuenta de como tienes que respirar, harás mejores frases y sobre todo mejorarás tus melodías.

¿Qué quieres decir con melodías?

¿Tienes un solo en la cabeza? Incluso los solos que requieren más técnica deberían tener una cualidad “memorizable”. Muchos de los buenos solos utilizan “temas” (pequeñas ideas musicales a las que el solista vuelve y que desarrolla). Pueden ser una frase melódica o sólo una idea rítmica (el final de Hotel California es un tema trabajado a partir de la secuencia de acordes).

  ¿Qué tipo de sonido debo utilizar?

Depende de ti. Algunos guitarristas han hecho del sonido parte del proceso creativo. Tom Morello y Adrian Belew “pintan cuadros” con los sonidos que eligen. Otros guitarristas como el desaparecido Stevie Ray Vaughan, utilizan un sonido más clásico y confían en la inventiva para crear interés. Como guía: cuanta más distorsión le pongas, menos interesante será el sonido y menos se oirá el sonido de la guitarra. Pon siempre un poco menos de distorsión de la que crees que necesitas, especialmente cuando toques a volúmenes de concierto.

¿Puedo cambiar la pastilla?

¡Desde luego! Muchos solistas utilizan los diferentes sonidos que hay en las pastillas para conseguir diferentes estados de ánimo en las distintas secciones. Santana, Ritchie Blackmore e Yngwie Malmsteen son músicos que cambian de pastilla continuamente para que las diferentes líneas tengan distintos sonidos. Además, según las técnicas y las diferentes zonas del diapasón, se necesitan distintas pastillas. No se pueden oír mucho los armónicos puros con la pastilla del mástil, por ejemplo, y no se consigue un sonido gordo y jazzero con la pastilla del puente de una Telecaster.

¿Cuál es pues el punto fundamental de la técnica?

No es necesaria, pero en algunas situaciones es definitivamente una ventaja. Lo más importante de la técnica es que te da control sobre el instrumento y la facilidad de hacer realidad tus ideas musicales. Si oyes que tu solo te pide un montón de notas complicadas, no tienes otra alternativa que sentarte y practicarlas mucho. Si te imaginas solos temáticos con “texturas” probablemente no tendrás que trabajar tanto tu técnica.



Cómo sacar el máximo partido en un Jam



¿Tienes que subir al volumen al máximo?

Si, si lo que quieres es quedarte sordo enseguida y no disfrutar del jamm, claro. La idea de la improvisación consiste en ver que pueden ofrecerte los demás músicos en respuesta a lo que tú haces. Si no puedes oír lo que hacen los demás ¿cómo puedes tener una reacción a ello?

¿Entonces no hago solos?

Si, hombre, si. Tienes que darte un tiempo para desarrollar un solo, pero no te quedes todo el rato acaparando el jam. Da a los demás músicos el mismo tiempo y cuando estén haciendo sus solos puedes trabajar en la rítmica. No olvides dejar que el baterista haga también un solo, si quiere. Proporciónale una figura rítmica repetitiva sobre la cual pueda desarrollarlo.

¿Cómo puedo evitar dominar el asunto?

Solo tienes que mantener los oídos abiertos y ser un músico generoso. Deja que la gente tenga espacio para ser creativa y pueda explorar.

¿Puedo  ser creativo con los sonidos?

Totalmente. Muchos músicos modernos están tan interesados en la textura como en el contenido rítmico y tonal. Ten cuidado con los presets de los procesadores de efectos ya que muchos de ellos se han diseñado para ofrecer un sonido enorme de manera aislada, pero cuando se usan en conjunto con una banda se pueden comer todo el espacio.

¿Qué tipo de cosas debería tocar?

Tan solo tienes que reaccionar a lo que esté pasando a tu alrededor. Si quieres algunas guías al respecto, prueba esto… Tu parte (ya sea un grupo de acordes o una idea de nota individual) puede en general caer entre los términos de unísono o contrapunto. El primero significa que tocas lo mismo que otro,. Aunque no quiere decir que sea completamente todo lo que el otro toca. Puedes pensar en un unísono con el patrón de bombo o la primera mitad del riff del bajo, por ejemplo.
Contrapunto se refiere a partes musicales que se entrelazan. Prueba a tocar en los agujeros que dejan los demás músicos. Cuando el bajo está muy recargado, toca una parte simple y cuando el bajo sea simple, podrás adornar mas tu parte.

¿Puedo introducir estilos diferentes?

¡Otro sí de lo más rotundo!. Gran parte de la música moderna se ha forjado a partir de la mezcla de estilos distintos. Mira como bandas como Aerosmith combina viejos sonidos de blues con la más moderna tecnología. O el ejemplo de Muse, combinando influencias clásicas con rock. Así que desempolva tus viejos riffs de rockabilly e improvisa.


Como encontrar un plan de estudio que funcione



Estructura tus hábitos

Hazte un plan de estudio. Si planeas bien tú tiempo de estudio, sacarás el máximo partido de tiempo de que dispongas. Haz una lista de todo lo que necesites practicar y organízala por orden de prioridades. Luego decide de cuento tiempo dispones. Si tienes dos horas para estudiar, divídelas en segmentos de veinte minutos y destínalos a las seis áreas de estudio más importantes (incorpora descansos cortos entre uno y otro). Si un día tienes más tiempo, dedícalo a otras áreas de tu plan, o dedica más tiempo a cada una. Practicar de  esta forma significa progresar lo máximo posible en el tiempo de que se disponga; siempre hay algo que practicar y acabarás sintiéndote culpable si te pierdes una sesión. Una hora de estudio es mucho mejor que cinco horas de tocar sin objetivo.

Decide lo que es importante para ti

Si lo más importante para ti es desarrollar una buena técnica de plumilla, ponlo primero en tu lista. Si sabes que tienes que mejorar la lectura, conviértelo en la primera cosa que hagas en cada sesión, así sabrás que no puedes hacer otra cosa hasta que hayas practicado eso. Si quieres ser un buen solista, haz que la improvisación estructurada ocupe la parte central de tu tiempo de estudio. Utiliza temas de acompañamiento, o háztelos tu mismo con un secuenciador,  Band in a Box o algún otro software de tu preferencia y utilízalas para trabajar aspectos específicos de tu estilo. Por ejemplo, si estás estudiando una escala nueva, dedica cinco o diez minutos improvisando con ella. Cuanto mejor sean los acompañamientos, más divertido será tocar con ellos.

Sé variado

Intenta variar diariamente un poco tu sistema de estudio para que resulte interesante. Trabaja un día la técnica de tapping, al día siguiente el legato y al siguiente sweep picking, o trabaja un día los solos de blues y al día siguiente el ritmo de funk.

Mantén el tempo

Adquiere el hábito de trabajar siempre con un metrónomo o una caja de ritmos para mejorar el tempo. Si estás trabajando la técnica, encuentra la velocidad máxima a la que puedes tocar un ejercicio limpiamente. Practícalo a la misma velocidad todos los días hasta que te sientas cómodo, luego incrementa el tempo. Sigue esforzándote.

Ponte metas

Ponte una meta alcanzable para cada sesión de estudio. Intenta aprenderte una canción o invéntate un lick nuevo o trabaja una nueva escala o acorde, de manera que puedas acabar la sesión sintiendo que has conseguido algo. Si te interesa escribir canciones, ponte como objetivo escribir algo, bueno o malo, cada día.

Diviértete

No olvides que se supone que uno toca para divertirse, y practicar debería ser lo mismo. Asegúrate de que haya siempre un elemento creativo en tu estudio, tanto se practicas la improvisación como la composición de canciones, y no te quedes atascado con las escalas y la técnica, aunque sean importantes. Y, por último, si de verdad no tienes ganas, descansa un poco.
No estudies todo en el mismo orden siempre, altérnalo según te convenga. En mi caso el uso de un reloj de cocina ha sido muy útil, ya que no me distraigo viendo la hora y puedo concentrarme adecuadamente.


viernes, 12 de febrero de 2016

Por qué no todos los puentes son rectos



Los puentes de las acústicas no son regulables. Tal y como salen de fábrica así se quedan para siempre. Pero resulta que la acústica es (de entre las tres variantes: eléctrica, acústica, española) la más frágil en cuanto a entonación. La cuerda de acero descara mucha tensión sobre el mueble (cuerpo de la guitarra) y hay que tener en cuenta, además, otros factores como la relación masa de cuerda-ángulo de caída sobre el diapasón, altura y tensión de la cuerda, y quizás lo más importante, la fuerza máxima que puede soportar el mueble antes de desestabilizarse.
Así que el asunto tiene que ver con esas variables y las finalidades, siempre, conseguir la mejor entonación posible al mayor volumen por cuerda. Y aunque la verdad es que en un porcentaje muy alto los puentes de acústica son rectos, hay muchos modelos y ramas de catálogo con variantes. Desde el hueso recto lasta los seis caballetes, prácticamente cualquier combinación que puedas pensar existe. Y no sabríamos decirte si cada vez hay más acústicas con los puentes segmentados. Si te refieres a las guitarras de gama más alta probablemente si, pero en la acústica comercial, de gran serie, eso ya no es tan claro.
Sobre por qué los bajos son más largos que los cantos (tres primeras cuerdas), hay una explicación. Las cuerdas agudas se perciben mejor que las graves por que los sonidos agudos son más chillones. Las características tímbricas de las cuerdas graves, por otro lado, son la redondez y la profundidad. Y a más longitud de cuerda más masa vibrante. Conseguir un buen equilibrio en la emisión, con la presencia promediada de las notas de una acústica no es tarea fácil. La relación profundidad-presencia-brillo es posiblemente la bestia negra de todo constructor serio de acústicas, por eso a veces esas guitarras llegan a costar mucho dinero.
Como muestra, aquí tienes algo poco frecuente. Se trata de una acústica Jeff Traugott con una angulación de puente muy abierta. Fíjate en los trastes ya que en este modelo no son paralelos sino que siguen un patrón que casa con las longitudes-calibres de cuerda: a más diámetro de cuerda, más distancia entre trastes.
Traugott está entre los muchos constructores de guitarra que usan este sistema (aunque no solo este). No es que la guitarra esté distorsionada, es que la guitarra es así.