Estructura
tus hábitos
Hazte un plan de estudio. Si planeas bien tú tiempo de
estudio, sacarás el máximo partido de tiempo de que dispongas. Haz una lista de
todo lo que necesites practicar y organízala por orden de prioridades. Luego
decide de cuento tiempo dispones. Si tienes dos horas para estudiar, divídelas
en segmentos de veinte minutos y destínalos a las seis áreas de estudio más
importantes (incorpora descansos cortos entre uno y otro). Si un día tienes más
tiempo, dedícalo a otras áreas de tu plan, o dedica más tiempo a cada una.
Practicar de esta forma significa
progresar lo máximo posible en el tiempo de que se disponga; siempre hay algo
que practicar y acabarás sintiéndote culpable si te pierdes una sesión. Una
hora de estudio es mucho mejor que cinco horas de tocar sin objetivo.
Decide lo
que es importante para ti
Si lo más importante para ti es desarrollar una buena técnica
de plumilla, ponlo primero en tu lista. Si sabes que tienes que mejorar la
lectura, conviértelo en la primera cosa que hagas en cada sesión, así sabrás
que no puedes hacer otra cosa hasta que hayas practicado eso. Si quieres ser un
buen solista, haz que la improvisación estructurada ocupe la parte central de
tu tiempo de estudio. Utiliza temas de acompañamiento, o háztelos tu mismo con
un secuenciador, Band in a Box o algún otro
software de tu preferencia y utilízalas para trabajar aspectos específicos de
tu estilo. Por ejemplo, si estás estudiando una escala nueva, dedica cinco o
diez minutos improvisando con ella. Cuanto mejor sean los acompañamientos, más
divertido será tocar con ellos.
Sé variado
Intenta variar diariamente un poco tu sistema de estudio para
que resulte interesante. Trabaja un día la técnica de tapping, al día siguiente
el legato y al siguiente sweep picking, o trabaja un día los solos de blues y
al día siguiente el ritmo de funk.
Mantén el
tempo
Adquiere el hábito de trabajar siempre con un metrónomo o una
caja de ritmos para mejorar el tempo. Si estás trabajando la técnica, encuentra
la velocidad máxima a la que puedes tocar un ejercicio limpiamente. Practícalo
a la misma velocidad todos los días hasta que te sientas cómodo, luego
incrementa el tempo. Sigue esforzándote.
Ponte metas
Ponte una meta alcanzable para cada sesión de estudio.
Intenta aprenderte una canción o invéntate un lick nuevo o trabaja una nueva
escala o acorde, de manera que puedas acabar la sesión sintiendo que has
conseguido algo. Si te interesa escribir canciones, ponte como objetivo
escribir algo, bueno o malo, cada día.
Diviértete
No olvides que se supone que uno toca para divertirse, y
practicar debería ser lo mismo. Asegúrate de que haya siempre un elemento
creativo en tu estudio, tanto se practicas la improvisación como la composición
de canciones, y no te quedes atascado con las escalas y la técnica, aunque sean
importantes. Y, por último, si de verdad no tienes ganas, descansa un poco.
No estudies todo en el mismo orden siempre, altérnalo según
te convenga. En mi caso el uso de un reloj de cocina ha sido muy útil, ya que
no me distraigo viendo la hora y puedo concentrarme adecuadamente.

Excelentes consejos...excelente escuela!! ( EAG)....
ResponderEliminarGracias. Un abrazo
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